Microarte, el tamaño sí importa
Galería liebre, Madrid
2012

El primer encuentro con la Galería Liebre fue una presentación de mi trabajo más llamativo y colorido de ahí que, cuando me propusieron participar en la colectiva Microarte, quise presentar una propuesta sobria y elegante en blanco y negro. 

El espectador se pegaba a las obras para tratar de adivinar si se trataba de fotografía o de pintura, ya que los personajes de la serie estaban en el límite de ambos mundos, como ellos mismos, fruto del mundo de lo real y lo irreal.